martes, 24 de noviembre de 2009

Cometas en el cielo


de Khaled Hosseini.

Amir lleva una vida apacible en el Kabul anterior a la revolución. Su única preocupación es ganarse el favor de su padre. Su madre murió al nacer Amir y él piensa que su padre le echa la culpa. Mientras tanto, comparte sus correrías de niñez con el hijo de su criado leyendo historias antiguas, trepando a la colina que está junto a su casa y haciendo lo que más les gusta a los dos, volar cometas. Precisamente, después del gran concurso anual de cometas ocurre un hecho que les dejará marcados de por vida.
El golpe de estado en Kabul, el derrocamiento de la monarquía, la invasión de los rusos y la llegada de los talibanes al poder se irán sucediendo en el país de su niñez. Mientras, Amir, refugiado junto a su padre en EEUU tratará de dejar todo su pasado atrás. Sin embargo, el sentimiento de culpa atraviesa océanos y no está dispuesto a separarse de él ni un minuto. Un día, una llamada de teléfono de un viejo amigo trae consigo una posibilidad de redención. Una forma de volver a ser bueno.

Un libro maravilloso, aunque duro. Tiene esa extraña virtud de mostrar la belleza en aquellos lugares en los que parece imposible que ésta pueda existir.

domingo, 22 de noviembre de 2009

El barranc de l'eco perfecte i la cova d'algeps

Hi ha a les faldes de Cabeçó un camí que es troba al GPS mental de Toni i que avança en direcció a una de les puntes d' aquesta muntanya. Ascendix entre uns bancals de pins replantats que poc a poc van deixan pas al llentiscle, el romer i les carrasques. El camí és empinat, amb un curt pedregal i alguna que altra trepadeta. Però poc a poc, amb l'acostumada xarradeta pel mig arribem a unes penyes que activen l'instint del buscador. "Ara cal trobar-la" diu Toni. En pocs segons veu el punt de referència: "Només me n'he anat uns metrets a l'esquerra". Aleshores, recorrem eixos metres de xicoteta errada i baix els nostres peus apareix un enorme arc de pedra. Al nostre front es troba la paret d'Alacant que espera pacientment els escaladors que gosen pujar els seus 150 metres de roca vertical. És gràcies a eixa paret que pots cridar a la muntanya i ella et contesta amb el seu eco perfecte.
Un poc més avall, superant el vertigen amb el cul en terra, es pot destrepar fins la xicoteta entrada a una cova. Eixa entrada, partida pel mig (recorda la forma d'unes foses nasals) dona pas a una gruta on podem vore grans estalactites (una d'elles es troba trencada al replanell de l'entrada, sempre hi han salvatges). Però el més interesant de tot és que es tracta d'una de les poques coves d'algeps que hi han per la zona. Tal volta un altre dia podrem entrar un poc a pegar una visteta, però sempre pensant que ixiriem blancs com la neu.
Després de prendre forces i de fer unes quantes fotos tornem a baixar fins les faldes d'aquesta muntanya que, apart d'aquest barranc i d'aquesta cova, i si fem cas a la llegenda, amaga un secret daurat dins les seues entranyes.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Cors bojos per cantar



Ahir vaig tindre la sort d'anar a vore el concert de Fito y los Fitipaldi a Mutxamel. Era la segona vegada que els veia, però aquesta vegada tot pintava millor: xupito gratis i cubata amb desconte a la Puça, autobús a la porta per a l'anada i la tornada i el meu amic Ricardo i Laura, que l'altra vegada se'l van perdre, amb nosaltres.
La veritat que l'ambient era extraordinari, amb una gentada de por que omplia per complet el camp de futbol i les grades. Tot i això vam agafar un bon lloc i vam calfar cames amb La cabra mecànica. Després dels teloners, un cambi d'escenari, una espècie de curt animat a les pantalles amb els components del grup com a protagonistes i abans de que puguerem contar deu... Fito per fi a l'escenari.
Aquesta vegada va cantar cançons de varios discos, preferentment de Por la boca vive el pez, mesclats amb els del nou disc. Nosaltres vam cantar fins que ens va fer mal la gola contagiats per les ganes i l'entusiasme del grup. La veritat que sembla mentida que puguen estar tocant totes les semanes cada vegada en una ciutat i fer-ho amb tanta força. Segurament no sempre estiguen tant bé, però crec que aquesta vegada ens ha tocat un dels bons concerts. Al final, Fito ens va deleitar amb Al cantar de Platero y tu. En conclusió, una gran nit amb bona música, bons amics... i una anyorança.

sábado, 31 de octubre de 2009

Una falsa primavera

Cuando Marcos baja del coche y empieza a caminar siguiendo la senda, el sol resplandece con fuerza y le recuerda el brillo de los ojos azules de Clara, cuando le mira de esa forma que sólo una mujer sabe hacer. El mismo sol inunda su cuerpo de calidez de la misma forma que un abrazo suyo después de días sin verse. Las mariposas se posan suavemente sobre las flores y le recuerdan sus manos cuando le acarician suavemente en la cama al despertarse. La fragancia que despiden las plantas del campo le traen a la mente el olor de su piel cuando besa su cuello. Todo alrededor de Marcos parece primavera.
Sin embargo, él sabe que es una falsa primavera. Es 31 de octubre en el calendario y en sus vidas. Pronto el viento empezará a soplar de frente, la lluvia teñirá los días de gris y el frío les obligará a protegerse. El viento de los recuerdos pasados, la lluvia de las discusiones, el frío de la distancia. A pesar de todo, Marcos piensa que siempre se puede vencer al otoño, y al invierno, y que se podría resguardar de los elementos junto a Clara. ¿Pensará ella lo mismo? ¿Sentirá como él?
Mientras continúa andando se le ocurre que por qué no. Siempre será mejor intentarlo que quedarse con la duda. Tal vez consigan sobrellevar los obstáculos, el mal tiempo, arrimándose hombro con hombro, luchando juntos. Hasta que en el horizonte de ambos se dibuje la verdadera primavera.

viernes, 16 de octubre de 2009

La ciudad vertical

La tierra está herida en Cuenca por el discurrir de dos ríos, el Júcar y el Huécar, que abrazan una imponente mole de rocas sobre la que se alza la antigua ciudad. Al atravesar cualquiera de los puentes que cruzan estos ríos, observamos como se levanta ante nosotros una ciudad vertical. Sus casas, balcones y miradores quedan suspendidos en el aire, y nos muestran la mágica belleza de todas las ciudades por las que fluye el tranquilo cauce de un río.
A izquierda y derecha de su calle principal se abren estrechas callejuelas. Un continuo subir y bajar de escaleras y pendientes que, sin excepción, terminan en un balcón que mira a las hoces de ambos ríos. Desde uno de ellos podemos alcanzar el puente rojo, suspendido sobre el Huécar, que nos lleva a las puertas del Parador Nacional.
Siguiendo por la calle principal, franqueados por casas de colores cálidos que ganan en intensidad con la luz del atardecer, llegamos hasta la plaza Mayor. Pasando bajo sus arcos, se muestra ante nosotros la catedral gótica, de estilo francés. Desde allí, un suave paseo nos traslada hasta el castillo, convertido en otro mirador donde, ya desde el punto más alto, podemos ver cómo se despliegan ante nosotros altísimos cortados y barrancos. Siempre en línea recta hacia el suelo. Siempre en vertical.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Korea: Mi amiga Sangmi Kim

Sangmi me recibe en el aeropuerto con una sonrisa de oreja a oreja en sus labios y a partir de entonces se convierte en la mejor guía posible de Seoul. En los lluviosos días que me tocaron en suerte recorrí con ella decenas de paradas de los mercadillos de Seoul en busca de un baduk (un juego de mesa coreano) y subimos a una montaña, el Buk-ak- san, que estuvo cerrada hasta 2007 y sigue vigilada militarmente, porque en ella se escondían espías norcoreanos. Con ella probé el "dulce de los 10.000 hilos", aprendí a leer coreano (aunque no entiendo ni papa), comí la deliciosa ternera que allí preparan en un infiernillo en tu propia mesa y vi mi primer atardecer en Seoul desde la colina donde se encuentran las tradicionales casas coreanas.
Una tarde en la que la copiosa lluvia no nos dejaba salir, Sangmi, con gesto preocupado, trazó una linea recta en la libreta donde me estaba explicando los fonemas de su lengua. "Yo quiero que mi vida vaya así, pero la vida no transcurre por el camino que tú has planeado. Y entonces dibuja una línea ondulada por encima de la anterior."La vida no es fácil. He gastado demasiado tiempo y dinero de mis padres con mis problemas y viajando". Acto seguido me confía todos sus problemas, sus preocupaciones y sus sueños. A mi, a casi un desconocido. Mágico, ¿no?