sábado, 19 de noviembre de 2011

Reflexión


“Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor” cantaban Cristina y los Stop en los años 60. Durante un tiempo, la bonanza económica que disfrutábamos los españoles ha hecho que solamente nos preocupase la salud y el amor, ya que el dinero parecía asegurado. Sin embargo, la vida, que da más vueltas que un tiovivo, ha colocado a Don Dinero en un lugar preferente.

La situación social, política y económica derivada de la crisis que atraviesa nuestro país es la más difícil que hemos tenido que afrontar la gente de nuestra generación. No hemos sufrido problema peor en treinta y dos años que son los que yo, más o menos conozco -tal vez le siga aquella época en la que ETA tuvo su auge y todos vivíamos con el temor de sufrir un atentado, pero no era un problema tan global-. Por eso, no podemos esperar solucionarlo de la forma que lo hemos hecho hasta ahora. Esto no es como cambiar las pilas de un transistor porque se le han agotado o un mero intercambio de cromos. Hay que buscar una alternativa.

Hoy es jornada de reflexión. Reflexionar es, según la RAE, considerar nueva o detenidamente algo. Así que hagámoslo, recapacitemos lo que vamos a hacer, madurémoslo dilatadamente. Hemos de tener claro que gobierne quien gobierne a partir del próximo lunes tiene una tarea difícil y va a tener que tomar decisiones duras. Lo que decidimos mañana es cómo queremos hacer ese camino tan complicado, quién queremos que nos guíe. Por eso es importante saber las ideas de nuestro guía para ver si se adaptan a lo que nosotros queremos. No tenemos por qué seguir a nadie a ciegas, podemos elegir quien nos ofrece algo mas parecido a lo que nosotros perseguimos; hemos de contemplar TODAS las posibles opciones, ¡hay mas de dos!. Para eso, se necesita pararse a pensar. ¡Pensemos por una vez!

Es importante.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El PP y el calvo de la Loteria


Una mujer joven llama a su madre por teléfono para comunicarle que la han despedido; un señor cercano a la jubilación explica a su mujer como se sintió cuando recibió la mala noticia; un niño pregunta a su padre si no va al trabajo, y este contesta triste que no; una madre confiesa entre lágrimas a su hija que, sin saber porque, la han echado. Finalmente una voz en off nos explica que hay muchas forma de decir que te has quedado en el paro, pero solamente una manera de cambiarlo.

Como habréis adivinado, estoy hablando del último video de campaña del PP, un video populista, demagogo y a mi juicio, miserable.

El tema elegido es sin duda el que más preocupa a la gente en la calle y el partido en cuestión, como no, se suma a esta reivindicación. Sin embargo, no aporta porque, o mucho me equivoco, o esta es la preocupación de todos los partidos políticos hoy en día - aunque a veces oigo preocupaciones de otros que tienen que ver con banderas, acercamientos e independencias, debe ser que allí trabajan todos.

La demagogia viene del hecho de relacionar, por la cara, el voto a favor del partido con la creación de empleo, cuando saben perfectamente que todas las previsiones para el 2012 hablan de un aumento del paro, este quien este. Además, afirman impávidos que ellos son los únicos que pueden cambiar la situación a pesar que ni si quiera en su programa electoral anuncian como piensan hacerlo.

El video es miserable porque apelando a la desesperación de la gente, se aprovechan de ella como vulgares videntes del tarot, hurgando en la herida aún abierta de personas que lo están pasando mal de verdad. Vendiendo una falsa esperanza –cuanto menos durante un año- recurriendo a la lágrima fácil y al sentimentalismo rancio de anuncio de turrón. Sabiendo que diciéndoles lo que quieren oír, se agarraran a la papeleta pepera como a un clavo ardiendo

En cuanto a contenido del video yo no me hubiera parado ahí. Una vez metidos en harina debería aparecer Mariano Rajoy con la cabeza rapada y la bola del calvo de la Lotería, alzándola al aire y profiriendo un soplo mágico que se extendiese por la gris y melancólica de tiempos mejores España. Transformando las fábricas donde la gente trabaja por escasos mil euros en la fábrica de Willy Wonka, sanando enfermos que salen del hospital gritando ¡milagro, milagro! y transformando a los maestros descontentos y “recortados” en alegres señoritas que parecieran sacadas de la película Sonrisas y lágrimas. Y al final, hubiera sacado a una entrañable ancianita que observara las maravillas del aliento reverdecedor del cambio desde su balcón. La abuela entraría decidida en la habitación, abriría un cajón de la cómoda y sacaría de el una foto de Aznar para colocarla junto a la de sus nietos. Para acabar, con la cámara alejándose lentamente, se sentaría en la mecedora a ver el atardecer a través de su ventana, tranquila al fin.

lunes, 20 de junio de 2011

Justos en Sodoma


Que la clase política española está en horas bajas, no lo duda nadie. Los últimos acontecimientos, encarnados en el movimiento 15-M, muestran un paso más en la escala de indignación de los ciudadanos hacia nuestros dirigentes. Hemos pasado de tragar, de quejarnos en el trabajo o de “arreglar el mundo” junto a los amigos en el bar, a mostrar nuestra reprobación hacia aquellos que nos representan (o que deberían hacerlo y no lo hacen) en la calle, a cara destapada y en voz alta. Dejándoles claro que a algunos ya no nos engañan y que tienen que espabilar. Los políticos, de izquierdas o de derechas; centrados o extremados se han mostrado incapaces de solucionar ningún aspecto de la crisis económica y, lo que es peor, una y otra vez, demuestran su incompetencia, irresponsabilidad e insolidaridad a la hora de luchar juntos por el bien del pueblo del que deben de cuidar.

Y no solo eso, sino que se han aprovechado de su cargo, del dinero del contribuyente y de la soberanía que entre todos les hemos otorgado para enriquecerse, obtener favores y hacerse poderosos… y corruptos. Han conseguido que, en la calle, la palabra “político” sea sinónimo de ladrón, sinvergüenza, aprovechado y que en los corrillos que se forman en plazas, cafeterías y parques se oiga la frase: “Da igual de izquierdas que de derechas, todos son iguales”.

La desconfianza en la clase política se traslada estos días a Europa, tras la puesta en marcha del Pacto del Euro. Se trata de un paquete de medidas que pretende acelerar la salida del continente de la crisis. La mayor parte de estas medidas afectan, una vez más, al ciudadano principalmente y apenas hacen mención a los que para casi todos son los verdaderos causantes de la crisis: las bancas.

El panorama que queda es, pues, descorazonador para todos nosotros, los ciudadanos de “a pie”. Con más de cinco millones de parados haciendo malabarismos para subsistir, tendremos que hacer frente a “moderaciones” de sueldos, recortes en pensiones, sanidad y prestaciones sociales y subidas del IVA.

Mientras tanto, aquellos a los hemos votado para que nos representen siguen a lo suyo. Preocupándose por si mismos, parapetándose tras sus privilegios, exprimiendo al ciudadano al que engañan para conseguir el poder con el que perpetuarse, comportándose cobardemente sin señalar, ni castigar a los verdaderos culpables por miedo a que todo cambie y que el cambio les deje fuera.

A nosotros, ahora mismo, solo nos queda alzar la voz. Obligarlos con nuestra determinación a que piensen en nosotros. A salir a la calle a luchar por lo que nos pertenece, lo que es nuestro, por aquello por lo que nuestros padres y abuelos lucharon. Luchar por una verdadera democracia. Hacerles recapacitar y despertar sus conciencias dormidas. Con la esperanza de que todavía queden líderes honestos y valientes, que hagan aquello para lo que fueron elegidos: ser el brazo ejecutor de un gobierno del pueblo y para el pueblo. Con la fe de que quede algún justo en Sodoma.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Sunday bloody Sunday - U2


El domingo 30 de enero de 1972, 14 hombres y jovenes desarmados murieron a causa de los disparos de la fuerza paracaidista británica después de una manifestación organizada por la Asociación por los derechos civiles de Irlanda del Norte en el barrio del Bogside de la ciudad de Derry, en Irlanda del Norte. La manifestación fue promovida entre otros por Ivan Cooper para protestar en contra del internment -encarcelamiento sin juicio a los sospechosos de pertenecer al IRA. En la ciudad de Derry, en aquellos momentos, los nacionalistas habían establecido un área "no-go" (donde no podían actuar las fuerzas del orden británicas) en lo que se conoció como Free Derry, y que abarcaba los barrios del Bogside y Creggan.

Para evitar incidentes, los organizadores solicitaron y consiguieron el compromiso de las dos facciones del IRA activas en aquel momento (IRA Oficial e IRA Provisional) de que suspendieran sus actividades ese día, para conseguir una marcha pacífica y multitudinaria. Además, a la vista de la prohibición de salir del Derry Libre, durante la marcha se decidió abandonar el recorrido inicial y terminar la concentración en la Free Derry corner, la famosa esquina de las calles Fahan y Lecky con la pintada You are now entering Free Derry. Fue entonces cuando, desgajándose del grupo principal, un grupo de unos cien manifestantes siguió por William St. y paró junto a una de las barricadas, increpando a los soldados que las ocupaban, lanzando piedras y botellas. Unos minutos después las tropas británicas se lanzaron contra los manifestantes; en otra zona, varias tanquetas se adentraron por Rossville St. Ante la huida de los manifestantes, los británicos abrieron fuego.




miércoles, 10 de noviembre de 2010

La llegenda del comte i la flor de la falaguera (Cap.4)


El comte va començar l'ascencio amb l'unica llum de la torxa, la flor de l'esperança d'aquells aldeans al seu puny esquerre i la vitalitat i decisio que s'escapava a borbolls del seu cor enamorat. Quan ja portava uns quants minuts de pujada va veure, no molt lluny, una tenue llum que venia d'un forat de la roca. El jove va recordar que a l'aldea li van parlar una vegada d'un ermita que vivia a la muntanya. Aquell vell no baixava quasi mai al poble, i quan ho feia, era nomes per comprar viandes i alguna manta per sobreviure alla en les altures. Deien que nomes menjava pa i aigua. Deien que no parlava amb ningu. Deien que era un home amb bon cor i molt rialler. Deien que un dia, quan la seua dona va morir, ho va vendre tot i se'n va anar a viure a la muntanya.
Pensant que potser l'home li podria donar un poc d'aigua, el comte es va dirigir cap a la llum. Quan va arribar, el vell es va sobresaltar, pero rapidament es va recompondre i li va dir al nouvingut que ell no tenia res de valor, que tan sols era un pobre home solitari que malvivia amb un poc de pa i aigua. El comte el va tranquilitzar i li va explicar que la unica cosa que volian d'ell era un glop d'aigua per a poder proseguir el seu cami.
Al vell ermita li va resultar curios que un home pujara cap a l'alt de Cabeço a eixes hores de la nit, i li va demanar que, si no era molta indiscrecio, li contara quin era el motiu. El comte no va trobar rao per a no satisfer la curiositat de l'ancia aixi que li va contar tota la historia de principi a fi. Pero quan el jove va arribar a la part en que Helena trobava la flor de la falaguera, el vell va obrir els ulls com a plats i va preguntar si la portava al damunt. L'ingenu comte va respondre que si, que la portava a la seua ma i que eixa era la rao per la que pujava al cim aquella. Per a evitar la tentacio de tot el mon de demanar un altre desig que no fora la mort de la bruixa. Tan prompte com va acabar de dir les ultimes paraules, el comte se'n va adonar de la seua torpesa. Pero no va tindre temps a pensar molt, per que el vell se li va tirar damunt amb una rabia i una velocitat increible per a un home de la seua edat, tractan de llevar-li la flor al jove. Pero aquest, amb un rapid moviment va conseguir apartar-se en aquell reduit espai i va pegar una forta espenta a l'ermita que es va colpejar fortament a una roca i es va quedar a terra plorant de dolor i de frustracio.
El comte no es va voler esperar a res mes, va agafar la torxa i se'n va anar amb pas accelerat, el pols encara tremolos a completar la dificil misio que li havien encomanat.

Feia quinze anys que un astut xerraire va arribar a l'aldea. Deia que tenia un secret que podia fer ric a qui el sapiera. Deia que ell el sabia perque l'havia fet servir una vegada, salvant de la mort a la seua filla menuda. Deia que hi havia una flor que concedia els desitjos d'aquell que la trobara.
Un home molt avar, que nomes desitjava ser ric, li va donar tot el que tenia per tal que li diguera quin era el seu secret. Quan ho va fer, se'n va anar i aquell home avar es va quedar sense res, perque mai va trobar aquella magica flor. L'home, avergonyt i enfadat amb si mateixa, se'n va anar a la muntanya per a evitar trobar-se amb mes persones que el pugueren enganyar.

martes, 9 de noviembre de 2010

La llegenda del comte i la flor de la falaguera (Cap.3)


La jove Helena no va poder retindre el somriure quan el comte va assegurar que es tractava de la flor de la falaguera. Ella, entre totes les persones del poble, havia sigut la que havia aconseguit trobar aquella magica flor que els podia lliurar per sempre de la maleida bruixa!
El comte, amb molta tranquilitat, va explicar el que havia de fer per a fer que el desig es complira. Hauria de posar la flor al palmell de la ma, demanar el desig amb tota la força del seu cor i tancar la ma, mantenint la flor a l'interior del seu puny durant tota la nit, fins que els primers rajos de sol s'esgolaren des d'orient, i aleshores obrir la ma per a que els restes la flor caigueren de les seues mans, dispersats pel vent. Tanmateix, quan va sentir l'explicacio del comte, el anim de la jove va decaure. Es va sincerar amb el comte, dient-li que no es veia capaç d'assumir tanta responsabilitat i que en el cas de que la bruixa aparegues i vulguera arrebatar-li la flor, no sabria com fer-li front.
En sentir aixo, el comte es va oferir a ser ell qui demanara el desig i qui guardar la flor fins l'endema. Tot el mon va estar d'acord. Si el comte havia fet tantes coses per ells, perque no havien de confiar en ell en aquesta ocasio? Aleshores, un home vell amb barba que li deien Benet i que era molt apreciat al poble, perque havia sigut beneit amb el do de la sabiduria i l'experiencia. L'ancia es va adelantar al rogle de gent i va suggerir el comte que passara la nit al refugi que hi ha quasi arribant al cim del Cabeço, perque alli estaria completament a soles i ningu tindria la tentacio d'arrebatar-li la flor per a demanar un altre desig que no fora el d'acabar amb la harpia. El poble sencer va estar d'acord amb l'ancia que havia parlat amb tant de seny com sempre. Aleshores, Helena va confiar la flor al comte que la va sostindre al seu palmell. L'home va demanar el desig en veu alta per a que tot el mon el sentira i va tancar el puny. Sense mes demora, va agafar la torxa que li va oferir un dels aldeans i es va encaminar cap al cim de la muntanya. Pero avanç va dirigir una ultima mirada cap a aquella jove que havia trobat la flor, el seu cor va fer un tomb i, sobtadament, el va assaltar una angoixant sensacio de temor de no tonar a vore-la.

Al sotan de una casa en el mateix cor del poble que dorm a les faldes de Cabeço, un vell home es trobava lligat de peus i mans. S'esforçava en llevarse la corda que el mantenia inmovil sense poder alçar-se. El pobre Benet, finalment va dessistir abandonat per les seues forces. Mentrestant, al bosc, la maleida bruixa que havia agafat l'apariencia del bell savi, s'apartava de la resta del grup i s'amagava entre els matorrals. Quan per davant seua passava Helena ignorant de que la observaben, la bruixa va recitar un encanteri en un idioma ancestral i el seu deformat i vell cos, va anant transformant-se en el suau i jove cos de la tendra Helena.